Los tulipanes son demasiado emotivos; aquí es invierno.
Mira qué blanco está todo, qué tranquilo, qué nevado.
Estoy aprendiendo paz, yaciendo sola, tranquilamente,
como yace la luz en esas paredes blancas, esta cama, estas
manos.
No soy nadie; nada tengo que ver con estallidos.
He entregado mi nombre y mi ropa de diario a las enfermeras
y mi historial al anestesista, y mi cuerpo a los cirujanos.
— Fragmento TULIPANES, Sylvia Plath.