1. En cualquier caso, siempre estás ahí:
    trémula respiración al otro lado del mi línea,
    curva de agua que se levanta
    en dirección a mi banqueta de zahorí, deslumbradora y
    agradecida, tocona y lamedora.
    Yo no te llamé.
    Yo no te llamé, en modo alguno.
    No obstante, no obstante,
    navegaste hacia mí por el mar,
    gruesa y roja, placenta
    que paraliza el pataleo de los enamorados”.

    — Fragmento de “Medusa”,  Sylvia Plath, Ariel. 

Notes

  1. susurrameohmusa reblogged this from cuandolosdias
  2. cuandolosdias posted this